La corrupción mata

Miraba al conductor del bus donde ardieron 32 niños, camino de prisión, y me pareció injusto que solo pagaran él y el pastor por esas muertes terribles. A esos niños los mataron los corruptos: políticos, funcionarios públicos y sus contratistas amigos que se han robado miserablemente la plata de la Costa durante décadas. Deberían ir esposados en la misma fila. Son los verdaderos responsables de la tragedia.
Y aún tienen el descaro de echar la culpa a los papás de las víctimas.