Gracias, Presidente

Aunque me crucifiquen, me arrogo hoy la representación de los cocaleros del Catatumbo y de las bandas criminales que actúan allá para decirle, Presidente, de todo corazón: gracias, muchas gracias.
Usted ha permitido que este año siembren la matica de coca sin sobresaltos, que la plata corra con bastante alegría y que la recaudación de ‘vacunas’ haya crecido de manera considerable.