Los ébolas que vendrán

Es otra consecuencia de nuestro espíritu depredador y de la manía de reproducirnos como conejos. Si seguimos invadiendo la Naturaleza por la presión de satisfacer el consumo de una población mundial en aumento, nos tendremos que habituar no solo a los desastres naturales, sino también a epidemias como el ébola.
Y mientras no afecten a los blancos de países desarrollados, los grandes laboratorios farmacéuticos no le pararán muchas bolas.