La marcha de Mockus

En un ambiente tan pugnaz, tan irrespirable, no se puede dar papaya.

Da pesar por el personaje, de trayectoria impecable. Pero en un ambiente tan pugnaz, tan irrespirable, no se puede dar papaya. Y Mockus la dio. Es ridículo echar la culpa al mensajero con el propósito de desviar la atención porque los que cometieron el error fueron el gran profesor y el Gobierno.

Anuncian una marcha apolítica y firman un contrato que reza textualmente: “Servicios para diseñar (…) herramientas/acciones innovadoras que contengan mensajes e ideas estratégicas para invitar a una movilización ciudadana que promueva el respaldo social ante las conversaciones que adelantan el Gobierno y las Farc-Ep”. No pueden, por tanto, quejarse de las críticas y dudas acerca de la imparcialidad y verdadero objetivo de la iniciativa.