Robar a los niños

El gobernador de Bolívar, J. C. Gossaín, es corrupto por acción u omisión. Lo escribo así de claro.

Los turbulentos manejos de la Corte Constitucional importan en las grandes ciudades. Pero en esa otra Colombia olvidada, alejada de los centros de poder, les vale cinco. Allí les quitan el sueño otros corruptos, que les roban el presente y el futuro de sus hijos ante la mirada indiferente de la Casa de Nariño.

El gobernador de Bolívar, J. C. Gossaín, al que debe conocer muy bien el Gobierno porque el Presidente se la pasa en la Casa de Huéspedes de Cartagena, es corrupto por acción u omisión. Lo escribo así de claro y mis pruebas son irrefutables: estamos a 15 de marzo y miles de escolares del sur de Bolívar no han comenzado las clases. Debieron empezar el 13 de enero y sus profesores, estar contratados desde el 5 para organizar el curso. Pero como necesita la plata de la educación para engordar sus bolsillos y los de sus amigos, los niños y adolescentes están de brazos cruzados.