¿Tan idiotas parecemos?

Es cada día más insultante. Nos creen reidiotas, lo de idiotas se nos quedó chico. Un día presumen de cantidad de asesinatos; otro, mienten con una vileza hiriente sobre los niños que integran sus filas. Y siempre pontifican sobre lo divino y lo humano mientras la contraparte pone cara de no haberse enterado de sus flagrantes mentiras.