Crónicas

La Loma (Cesar) no tenía montañas; minería le regaló una de desechos

Por fin el pueblo hace honor a su nombre. Una empresa carbonera le regaló una loma, única elevación en la llanura donde está enclavado. Se divisa desde cualquier punto de la localidad, está pegada al casco urbano y cada día crece. No tiene árboles ni matorrales ni fuentes hídricas, todo es tierra negruzca, gris y ocre, y por sus laderas trepa día y noche un regimiento de gigantescas volquetas que descargan sobre la cima cientos de toneladas de ‘estéril’, como se denomina a estos desechos.

En el corregimiento La Loma, municipio de El Paso (Cesar), la explotación de carbón a cielo abierto y su espejismo de riqueza dominan la escena.

Así se vive en Arauca, bajo el flagelo de dos guerrillas

«Para vivir fresco en Arauca hay que andar derecho, mantener la boca cerrada, no ver ni oír nada y pagar vacuna», señala un vecino de Saravena, que habla con la condición de no mencionarlo. La inmensa mayoría de empresarios, ganaderos y comerciantes de cualquier tamaño y condición pagan extorsión a las Farc o al Eln, según el reino araucano que habiten. Y en ese renglón se incluye a las alcaldías, que saben que sus contratistas entregan entre el 5 y el 10 por ciento a las guerrillas.

«Uno tiene que pagar impuesto al gobierno, y si acá el gobierno son ellos, hay que cumplirles -cuenta un ganadero-. Son más razonables los ‘elenos’, se logra hacerles entender lo que puede pagar y dejan trabajar».